Información general

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La osteopatía es una disciplina, un sistema de diagnóstico y tratamiento que promueve la minimización, el alivio y la resolución de los problemas estructurales o funcionales del ser humano, incluidos el estado mental o emocional del paciente y la búsqueda del estado ideal de salud y bienestar.

            El trabajo del osteópata consiste en romper un arco reflejo patógeno para restaurar la fisiología, este método manual está basado en los conocimientos de la biomecánica y en las interrelaciones entre los distintos tejidos del organismo.

                  La osteopatía, por incidir de forma directa sobre las causas mecánicas de los diferentes sistemas que provocan o mantienen la patología, y por utilizar técnicas de normalización muy específicas dirigidas a estos tejidos y sistemas, consigue sus resultados en pocas sesiones de tratamiento.

            La osteopatía pediátrica consiste en conocer muy bien qué es lo que está afectado, su etiología y como tratarlo. El tratamiento del recién nacido está muy relacionado con los partos difíciles y los trastornos que producen.
Se tratan las patologías más comunes que afectan al neonato como son la craneosinostosis , plagiocefalia, otitis de repetición, tortícolis congénita.

            Las técnicas de elección varían en función de las características del paciente (edad, sexo, enfermedades asociadas…) y la naturaleza de la lesión (estructural, visceral, craneal, miofascial…). La batería de técnicas incluye manipulaciones de alta velocidad, movilizaciones lentas, técnicas de tejidos blandos, técnicas miofasciales...

La aplicación de las técnicas se hará respetando el límite del dolor del paciente.

Las sesiones de osteopatía son un impulso para nuestro cuerpo en el sentido de la curación y seguido de un tiempo de descanso (una semana mínimo) para que el paciente se adapte y participe en el proceso de curación, sin sobre estimular los tejidos en disfunción.

            OSTEOPATIA ESTRUCTURAL o dirigida al sistema musculoesquelético, donde aplicamos diversas técnicas adaptadas a cada disfunción, a cada tejido, a cada paciente, dándose durante la sesión de tratamiento, un continuo análisis y un continuo decidir del Osteópata, sobre qué técnica aplicar.

  • OSTEOPATIA VISCERAL, orientada a actuar sobre los tejidos que participan en las funciones de las vísceras, las membranas fibrosas en relación, los músculos, los diferentes planos de deslizamiento entre los órganos, los vasos sanguíneos, los nervios, todos los tejidos que aseguran el funcionamiento orgánico, deben estar libres en su paso anatómico, lo que no siempre ocurre y que puede ser debido a adherencias, tracciones miofasciales que dificultan la normal movilidad de las vísceras. Las técnicas manuales viscerales ayudan a liberar interrupciones en el flujo de movilidad, lo que ofrece al organismo una base funcional más útil, productiva y saludable.

            OSTEOPATIA CRANEAL Y TERAPIA CRANEOSACRA que actuando también mediante técnicas manuales, liberan y facilitan la micromovilidad del cráneo y el conjunto de la relación craneosacra a través de las membranas meníngeas y el papel del líquido cefalorraquídeo. Algunas consecuencias de alteraciones posturales, traumatismos, desequilibrios musculares etc, pueden afectar a nervios craneales, arterias, glándulas y otros tejidos, a su paso por orificios craneales o en el interior mismo, lo que puede provocar neuralgias, dificultades de visión, audición, alteraciones de algunas funciones glandulares, vértigos, migrañas, e incluso a través del sistema nervioso vegetativo, trastornos digestivos, respiratorios, vasculares etc.

            Un aspecto importante de la competencia del Osteópata, es establecer su diagnóstico osteopático, al tiempo que un diagnóstico diferencial o evaluación de problemas de competencia médica, de manera que cualquier paciente con sospecha de patología en la cual no está indicada la Osteopatía o en la que sea necesaria la intervención médica alopática, el paciente es orientado al profesional médico para que realice el diagnóstico y tratamiento correspondiente. Esto significa que la complementariedad y la interrelación médico y osteópata, debe ser total para garantizar un abordaje multidisciplinar en el paciente.